gobernanza

¡Ampliemos nuestras opciones democráticas empoderando al pueblo cada vez más! 

Hay que transformar la relación de gobernanza entre el ciudadano y el gobierno para que los municipios den los servicios de mantenimiento de carreteras y de escuelas, que transacciones tan simples como renovar una licencia las puedas realizar en tu municipio, para que nuestros adultos mayores puedan realizar sus gestiones más cerca de sus hogares y mejorar su calidad de vida. 

Es el momento de transformarnos para la opción de votar en un referéndum revocatorio cuando un funcionario electo no ha cumplido con el mandato del pueblo, decidamos si queremos limitar los términos de elección del gobernador y si deben ser electos en una segunda vuelta electoral. Por eso en el pasado verano presenté estas propuestas ante ambos cuerpos legislativos.

 

Transformemos la forma de administrar. La buena administración requiere recortar gastos innecesarios en vez de recortar pensiones a nuestros retirados y fondos a nuestra Universidad o cerrar y vender escuelas como propone este Gobierno. Requiere defender a nuestra gente con toda la fuerza de nuestro ser.

 

La buena administración requiere estar presente y en contacto con la gente. No se administra bien a la distancia ni por control remoto. La buena administración requiere administrar la Autoridad de Energía Eléctrica con eficiencia y responsabilidad fiscal, sin entregársela a los grandes intereses, porque al final, es el pueblo quien paga las alzas en las tarifas. La buena administración requiere eficiencia y responsabilidad fiscal en la gestión pública y no la salida fácil de la privatización. 

 

Un buen gobierno requiere liderato y valentía. Requiere unidad de propósito ante una Junta de Control Fiscal que no resuelve ningún problema; si no que son parte del problema. No ha creado un solo empleo para la gente, pero crea cientos de empleos para los allegados y los poderosos. 

 

Yo lucharé para salir de la Junta y dejar las decisiones sobre cómo reestructurar la deuda de Puerto Rico en manos de la gente.

Tenemos que reducir considerablemente la corrupción y el soborno en todas sus formas

Para ellos debemos crear a todos los niveles instituciones eficaces y transparentes que rindan cuentas, garantizar la adopción en todos los niveles de decisiones inclusivas, participativas y representativas que respondan a las necesidades, garantizar el acceso público a la información y proteger las libertades fundamentales de todo ciudadano. El derecho a la información es un derecho humano y constitucional y no una concesión del aparato gubernamental. Por ello debemos educar a nuestros funcionarios públicos sobre formas de hacer que su gestión pública sea ética y transparente.

Nuestros municipios son centros de ideas, comercio, cultura, ciencia, productividad, y desarrollo social.

 

Por ello necesitamos apoyarles para mejorar la planificación y la gestión urbana para que los espacios urbanos sean más inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

Los problemas que enfrentan los municipios, como la recogida y la gestión seguras de los desechos sólidos, deben atenderse de manera que les permita seguir prosperando y creciendo, y al mismo tiempo aprovechar mejor los recursos y reducir la contaminación y la pobreza. El futuro que queremos incluye municipios de oportunidades, con acceso a servicios básicos, energía, vivienda, transporte y más facilidades para todos.

Sin alianzas no hay País

Una administración responsable y sostenible requiere alianzas entre el gobiernos, el sector privado, la academia y la sociedad civil, pero sobre todo debemos integrar a jóvenes emprendedores e innovadores. Estas alianzas inclusivas construidas sobre principios y valores, una visión compartida, y metas compartidas, que colocan a la gente y al País en el centro, son necesarias a nivel municipal y nacional.

El sector público necesita una dirección clara.

 

La revisión y supervisión de los esquemas de trabajo, los reglamentos y las estructuras de incentivos, que permiten nuevas inversiones y el fortalecimiento de un desarrollo sostenible. Tenemos también que fortalecer los mecanismos de control de las agencias fiscalizadoras así como el rol del Instituto de Estadísticas necesario para obtener datos desglosados que sirven de base para la implementación de políticas públicas y programas de desarrollo económico, social y comunitario.