EDUCACIóN

Debemos garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.

La educación es la base para mejorar nuestra vida y el desarrollo sostenible. Además de mejorar la calidad de vida de las personas, el acceso a la educación inclusiva y equitativa puede ayudar abastecer a la población local con las herramientas necesarias para desarrollar soluciones innovadoras a los problemas del País.

Yo propongo una transformación radical en la manera de gobernar, con total transparencia y rendición de cuentas. Esta segunda transformación tiene que garantizar una educación pública de avanzada, con seguridad y justicia verdadera, con desarrollo económico y empleo estable para los jóvenes, que tenga un retiro digno para los adultos mayores y salud de calidad, descentralizando y delegando competencias a los municipios para llevar los servicios esenciales más cerca de la gente.

 

Pero, sobre todo, la transformación más importante y fundamental es fortalecer el sistema de educación pública porque la educación no puede ser un negocio, tiene que ser mecanismo de movilidad social y económica para los sectores más desaventajados, que promueva la justicia y la equidad.

Por eso hay que derogar la ley que viabiliza las escuelas charter privando de recursos a los niños y niñas del sistema público y la ley que viabiliza los vales educativos poniendo en manos privadas los fondos que deben ir a nuestras escuelas. 

Reestructuraremos y democratizaremos el Departamento de Educación, la prioridad del sistema de educación tiene que estar en el estudiante y el maestro.

Es impostergable aumentar la inversión en programas para reducir la pobreza, con énfasis en familias encabezadas por mujeres, extendiendo el horario escolar que permite mayor participación laboral de esas madres jefas de familia. 

Transformar la Universidad de Puerto Rico, nuestro proyecto más importante; custodio de la inteligencia del País. La Universidad necesita el compromiso inquebrantable, el apoyo absoluto y la defensa incondicional de quien gobierne. Yo aspiro a un país donde ningún estudiante se quedará sin acceso a la universidad solo por razones económicas. Atentar contra la universidad es atentar contra la esencia y el corazón de Puerto Rico. Lo que soy hoy se lo debo a la Universidad de Puerto Rico y porque la conozco y la viví, por eso la quiero y la defiendo, porque sé la importancia que tiene para miles de familias puertorriqueñas.