Desarrollo Económico
 

Cuando apoyamos al de aquí, creamos un fuerte eslabón de relaciones en la economía.

Necesitamos transformar la Economía basando esta transformación en el incentivo del capital local con los mismos beneficios que los extranjeros fortaleciendo las pequeñas y medianas empresa e incentivando el empresarismo joven mediante Zonas Libres de Impuestos para Jóvenes Empresarios, donde podamos extender decretos contributivos y poder ofrecer a nuestros jóvenes nuevas oportunidades para crear sus negocios. 

 

Tenemos que desarrollar conglomerados claves que fortalezcan las distintas regiones, como la industria aeroespacial en el oeste, para que de la mano del Recinto Universitario de Mayagüez se prepare a los profesionales que trabajarán en esta industria. La eliminación de las leyes de cabotaje aéreo también nos permitirá fortalecer la industria de aeronáutica del oeste del País, que ha demostrado tener muchas posibilidades de desarrollo. 

Puerto Rico necesita una nueva forma de gobernar, que le devuelva la credibilidad a su gobierno, que logre la concreción de nuevos poderes económicos, con un sistema ágil de permisos, con un modelo basado en la sustentabilidad, que surja del consenso y la convergencia, que nos aleje de la dependencia económica y promueva una economía solidaria.

Hay que darle las herramientas al cooperativismo para que puedan invertir en el desarrollo económico y también desarrollar la industria del cannabis y del cáñamo de acuerdo a la tendencia mundial y regularizar adecuadamente sus operaciones. 

La pobreza va más allá de la falta de ingresos y recursos para garantizar unos medios de vida sostenibles. La pobreza es un problema de derechos humanos. Entre las distintas manifestaciones de la pobreza figuran el hambre, la malnutrición, la falta de una vivienda digna y el acceso limitado a otros servicios básicos como la educación o la salud. También se encuentran la discriminación y la exclusión social, que incluye la ausencia de la participación de los pobres en la adopción de decisiones, especialmente de aquellas que les afectan.

Para lograr este Objetivo de acabar con la pobreza, el crecimiento económico debe ser inclusivo, con el fin de crear empleos sostenibles y de promover la igualdad. 

Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos

La energía es fundamental para casi todos los grandes desafíos y oportunidades a los que hace frente el mundo actualmente. Ya sea para el empleo, la seguridad, el cambio climático, la producción de alimentos o para aumentar los ingresos. El acceso universal a la energía es esencial.

Es vital apoyar nuevas iniciativas económicas y laborales que aseguren el acceso universal a los servicios de energía modernos, mejoren el rendimiento energético y aumenten el uso de fuentes renovables para crear comunidades más sostenibles e inclusivas y para la resiliencia ante problemas ambientales como el cambio climático.

Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos

La continua falta de oportunidades de trabajo decente, la insuficiente inversión y el bajo consumo producen una erosión del contrato social básico subyacente en las sociedades democráticas: el derecho de todos a compartir el progreso. La creación de empleos de calidad sigue constituyendo un gran desafío para casi todas las economías.

Para conseguir el desarrollo económico sostenible, las sociedades deberán crear las condiciones necesarias para que las personas accedan a empleos de calidad, estimulando la economía sin dañar el medio ambiente.

El consumo y la producción sostenible consisten en fomentar el uso eficiente de los recursos y la energía, la construcción de infraestructuras que no dañen el medio ambiente, la mejora del acceso a los servicios básicos y la creación de empleos ecológicos, justamente remunerados y con buenas condiciones laborales.

El desarrollo de la industria local, la innovación y la infraestructura son inversiones necesarias para una economía robusta

El sector manufacturero es un impulsor importante del desarrollo económico y del empleo. Pero sin tecnología e innovación, la industrialización no ocurrirá, y sin industrialización, no habrá desarrollo. El progreso tecnológico debe estar en la base de los esfuerzos para alcanzar los objetivos medioambientales, como el aumento de los recursos y la eficiencia energética.